Claves para envíar bien el curriculum por correo electrónico

Actualmente, y más aún dada la situación en la que nos encontramos a causa de la pandemia por coronavirus, rara vez tendremos que entregar un currículum en mano, ya que ahora la gran mayoría se envían por correo electrónico.

Por esta razón, debemos saber manejar el email correctamente y no cometer ningún tipo de error que pueda costarnos el puesto al que queremos acceder. Una de las claves principales para que el seleccionador se fije en nuestro email, es realizar una presentación al principio lo suficientemente interesante como para que se muestre con interés de hojear nuestro currículum.

 

 

 

 

Las claves de cualquier curriculum

En caso de que la oferta de trabajo a la que deseas acceder la hayas encontrado en un anuncio o una página web, también es conveniente mencionarlo al principio de ese pequeño texto de presentación. En dicho texto, puedes hablar también de los requisitos que cumples para poder ocupar el puesto de trabajo que se oferta, lo que te puede dar pie a mencionar todas aquellas habilidades profesionales en las que has mejorado en tu trayectoria laboral.

Del email que vamos a enviar respondiendo a la oferta de trabajo que deseamos conseguir, hemos de tener en cuenta en todo momento, que no solamente resulta importante nuestro currículum, sino especialmente el cuerpo del mensaje, ya que es lo que primero verá el seleccionador.

En el momento en que hayas escrito un pequeño texto de presentación, en el cual dejas claro que posees tanto el interés como la formación necesaria para suplir el puesto de trabajo ofertado, será el momento de redactar el cuerpo de dicho email. Llegados a este punto, es necesario redactar, por ejemplo, las razones que nos han llevado a responder a esa oferta de trabajo, y el interés que ha despertado en nosotros, por los motivos que sean.

No hace falta realizar un cuerpo de email extremadamente largo, pero tampoco es recomendable quedarse cortos. Se trata de encontrar un punto medio, en el cual tendremos que introducir al menos un par de líneas hablando de la formación profesional que poseemos, y de nuestra experiencia previa, así como todos aquellos conocimientos que podemos aportar al puesto de trabajo y a la empresa.

En definitiva, si somos capaces de redactar un cuerpo de email que no supere los 2 párrafos, y que estos no contengan más de 3 o 4 oraciones cada uno, lo estaremos haciendo exactamente cómo debe ser. Por otra parte, si dispones de una verdadera carta de presentación y quieres añadirla al email, siempre puedes adjuntarla junto con el currículum.

Al finalizar el cuerpo del email, se necesitará redactar también una breve despedida, en la que es necesario agradecer de antemano la atención que va a prestarte la empresa, y recalcar el interés que tienes por el puesto de trabajo. En esta despedida, puedes añadir también tu perfil de LinkedIn si lo tienes, o de cualquier otra red social en la que el seleccionador pueda ver el trabajo que realizas y la opinión que tienen tus superiores sobre ti.

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