Claves básicas para un currículum

Redactar un currículum de manera correcta no suele ser nada sencillo, especialmente para personas que se están incorporando al mercado laboral, o bien han perdido el empleo en el que llevaban trabajando un gran periodo de tiempo. Por ello, tanto si es la primera vez que redactamos un currículum, o si es la primera vez que lo actualizamos, hay que tener en cuenta una serie de claves para tener éxito en su elaboración. 

Para empezar, la apariencia de nuestro currículum es muy importante, ya que la impresión que cause al seleccionador será determinante para descartar o añadir nuestro currículo a la lista de candidatos. Es importante conocer que a día de hoy existen muchas maneras diferentes de redactar nuestro currículum, unas más innovadoras o más conservadoras, todo depende del estilo que queramos proyectar y de la empresa que esperamos que nos contrate.

CLAVES DE UN CURRICULUM

Analizando las claves de un curriculum

Por ejemplo, si acabamos de incorporarnos al mercado laboral, no tiene sentido redactar nuestro currículum mediante el tipo cronológico, ya que se va a ver demasiado vacío. Lo que tendremos que hacer es encontrar el tipo de currículum que nos permita destacar en mayor medida todos los estudios y la formación que poseemos, para demostrar lo que somos capaces de hacer ante la empresa en cuestión.

Y, en el caso de que estemos actualizando nuestro viejo currículum, esta recomendación también es importante, porque puede que el estilo que utilizamos para redactarlo hace diez años, ya no llame la atención ni sea igual de efectivo ahora. Además, hay que tener muy en cuenta que no se debe hablar mal de las anteriores empresas en las que se ha trabajado. Por mal que acabase la situación o por injusto que fuera el despido, es preferible dejarlas en buen lugar.

En cualquier caso, a la hora de redactar o actualizar nuestro currículum, tendremos que ser claros y concisos, ya que el mismo no puede superar más de dos hojas en total. Para imprimirlo, lo mejor es hacerlo en un folio blanco Din A4 que sea de calidad. Para redactarlo, usaremos un tamaño de fuente adecuado y fácil de leer. Hoy en día es mejor presentarlo impreso, pero sí que es cierto que existen empresas muy conservadoras que todavía exigen su escritura a mano.

Si escogemos redactarlo electrónicamente, el formato universal y por excelencia de cualquier currículum, es en PDF, puesto que no es posible realizar modificaciones del mismo, sin importar desde el terminal del que se abra.

Es importante además no añadir ningún tipo de adorno o floritura. Mediante nuestro currículum debemos reflejar nuestra profesionalidad. Lo más adecuado es hacer uso de negritas, si fuera necesario, respetar bien los márgenes, dejar un correcto espacio entre cada párrafo y escribir solamente en una cara del folio. Hay que evitar a toda costa las faltas de ortografía y los errores de expresión.

Por desgracia, algo que se suele hacer muy habitualmente al redactar un currículum, es mentir en alguna de las áreas a rellenar. Pueden ser desde mentiras poco graves, como decir que poseemos un nivel de inglés superior al que es realmente, o incluso hay personas que incluso mienten sobre su nivel de estudios y el lugar en el que han estudiado, algo que puede ser llevado a juicio si la empresa lo descubre. Mentir no beneficia a nadie, por lo que si se nos ha pasado por la cabeza hacerlo, debemos desecharlo rápidamente.

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